Blog personal de literatura universal, donde el autor escribirá sin ningún fin concreto, las impresiones sobre literatura que le inspiren cualquier libro que esté leyendo, que haya leído, o que vaya a leer. Estos apuntes son totalmente arbitrarios, no están sujetos a ningún plan ni tienen por qué ser necesariamente coherentes… está usted avisado amigo lector.

Las opiniones aquí vertidas por el resto de usuarios lectores del blog no están moderadas y no tienen por qué ser compartidas con el autor.

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“Pues aquél que sin locura de las Musas llegue a las puertas de la poesía convencido de que por los recursos del arte habrá de ser un poeta eminente, será uno imperfecto, y su creación poética, la de un hombre cuerdo, quedará oscurecida por los enloquecidos”.
Platón. El Fedro.
“En un artista hay sencillamente un hombre torturado más allá de lo soportable por la falta de ternura del mundo”.
Lawrence Durrell Justine
“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”.
Mario Vargas Llosa
“- Amas a tu máquina de escribir más de lo que podrías amar a cualquier mujer
- No creo que contigo sea así. Me parece que os amo a las dos por igual.”.
Philip Roth.
“Escribir es la manera más profunda de leer la vida”.
Francisco Umbral

EL VENDIDO. PAUL BEATTY

Vivimos en una época en la cual, la corrección política se está adueñando de la esfera social de una manera tan evidente que resulta peligrosa para el talento, la libertad y la creación. Pero, de vez en cuando, algún valiente hace lo que le da la gana.

Este libro es una bomba que estalla en contra de los tópicos que a través del cine, la televisión, la música y la publicidad, escriben la imagen coleciva de las diversas razas y etnias que conforman una sociedad como la norteamericana. Y es una crítca ácida a casi todos los estamentos conocidos de la actualidad. No deja a casi nadie sin darle un mandoble, en la mayoría de los casos, por cierto, bien dado.

Debo decir que es un libro valiente porque jugar con humor para un tema tan conflictivo como el racismo en Estados Unidos, la violencia policial, la segregación racial, cultural, etc, no deja de ser un acto de valentía. A través del humor consigue el autor que reflexionemos sobre lo que vemos, oímos y consumimos pero sin caer en la moralina que se cargaría la novela.

Este libro puede tener un riesgo para determinados lectores, y son sus excesos verbales y de verosimilitud, pero la mayor parte de ellos, sirven para compararlos con una realidad que, en el fondo, es aún más excesiva.

En este libro no hay ese afán por cuidar el lenguaje poético y literario. El personaje es un hombre del gueto, cuyo padre le educó con extraños métodos psicológicos, para que fuera consciente del problema de racismo en los Estados Unidos y no hay en él nada más que sinceridad, un nivel de acidez que deja al lector necesitado de un protector gástrico, y mucho taco suelto, mucho sincericidio.

Con algunos fragmentos, se reirá el lector, pero está claro que siempre terminará pensando que “bendita la gracia que tiene esto” y en esa línea es en la que Beatty se arriesga como un equilibistra literario, sin término medio, al ser consciente de que el lector o llega o terminará despeñándose, es decir, quizás abandonando la lectura. No es un libro para finolis, eso está claro.

Les dejo un fragmento para que se hagan una idea: “la gente traga mierda a paletadas, se come lo que le eches porque, como los cerdos, todos metemos la cabeza en el comedero. Y si bien los cochinos no creen en Dios, el sueño americano o que la pluma sea más poderosa que la espada, sí creen en la alimentación de la misma manera desesperada en que nosotros creemos en los periódicos dominicales, la Biblia, la radio urbana negra y el tabasco”

“Hay más coches en el condado de los Ángeles que en cualquier otra ciudad del mundo. Pero de lo que nunca se habla es de que, desde Lancaster hasta Long Beach, la mitad de esos coches descansan sobre bloques de cemento en parcelas de tierra que hacen las veces de patios delanteros. Esos automóviles no tan móviles son, junto con el letrero de Hollywood, las Torres Watts y la finca de 5.250 metros cuadrados de Aaron Spelling, lo más parecido que tiene Los Ángeles a las antiguas maravillas de la ingeniería como el Partenón (…)“

El libro es mejor en sus primera parte y decae un poco en la segunda, pero consigue que se le coja cierto cariño a los personajes y nos asalta la duda de qué demonios les sucederá a los personajes en este libro delirante.

13:27 08/08/2018 · david · 0 Comentarios

LA EDAD DE LA PENUMBRA. CATHERINE NIXEY

Me compré este libro porque la Historia es uno de esos temas que me apasionan y de los que siempre quiero saber más. Además el libro, respaldado por una buena cobertura mediática en varios medios, parecía tener el beneplácito de buena parte de la crítica. Lo compré pensando:“vamos a ver qué tal”.

No voy a decir que es un libro que está mal,porque no lo está, pero sí tengo la sensación de que le falta algo de organización y un mayor pulso narrativo. Porque la historia, bien contada, puede ser apasionante.Este libro, no me ha resultado apasionante.

La edad de la penumbra (Catherine Nixey)

No puedo evitar tener la sensación de que a pesar de ser un libro trabajado, se queda un poco ligero en algunos aspectos. ¿Entretenido?, sí, lo es, pero para mi gusto, le falta algo de profundidad.

La idea principal del libro es que el cristianismo de los primeros años como religión oficial de Roma, se dedicó a destruir, sistemáticamente, con golpes de ira, campañas propagandísticas y planes totalmente premeditados, cualquier resto o vestigio del mundo romano. La idea del libro es que para que el cristianismo se asentara, se sintió la necesidad de eliminar cualquier huella del mundo pagano.

Por eso los ejemplos de devastación que cruzan el libro. Se puede sentir el horror al imaginar la caída de las columnas, la amputación de las estatuas y la utilización de las piedras de muchos edificios para levantar otros con otras funciones.

También se nos recuerda, brevemente, que es cierto que sin los monjes copiando manuscritos del mundo clásico, muchas obras que nos han llegado, quizás se hubieran perdido, pero en el balance de la destrucción del patrimonio clásico, parece claro y por eso Catherine Nixey ha escrito este libro.

En el mundo actual, de lectores cada vez menos informados y con “menor” capacidad y tesón de leer libros de, digamos, cuatrocientas páginas, muchos libros, también de Historia, acortan tanto sus página para vender más, que son libros que nacen lastrados y que no terminan de levantar el vuelo.

Después de leer el libro, cuando leamos a los escritores clásicos y los disfrutemos, cuando visitemos un templo o contemplemos una escultura, sabremos la suerte que tenemos y seremos más conscientes de la serie de casualidades que nos han permitido disfrutar el arte del mundo clásico.

Si usted no ha leído mucha historia y quiere empezar con algo, quizás este libro le resulte interesante y útil, pero si usted es un lector con más horas de lectora de libros de Historia, quizás se le quede un poco corto en varios aspectos.

09:05 23/07/2018 · david · 0 Comentarios

LA LLAMADA DE LA TRIBU. MARIO VARGAS LLOSA

Mario Vargas Llosa ha sido siempre un hombre intelectualmente inquieto. Aún sigue siéndolo y se muestra activo cuando otros muchos intelectuales, con su misma edad, optan por abandonarse o pasar a un segundo plano.

Creo que Llosa es uno de los grandes novelistas de nuestro tiempo. La ciudad y los perros, Conversación en la catedral y La fiesta del chivo son, por poner algunos ejemplos, tres novelas que le rescatarán del olvido.

Se conoce mucho a Llosa por su presencia mediática pero no sé si la mayor parte del público lo ha leído lo suficiente. En España tenemos la mala costumbre de crucificar a escritores sin haberlos leído, ya saben,por aquello de seguir la opinión generalizada sin esforzarse en ver si es cierta o una idiotez.

El libro que tienen ante ustedes es, simplemente, una explicación clara sobre la obra de pensadores como Adam Smith, Ortega y Gasset, Hayek, Popper, Raymond Aron, Isaiah Berlin y Jean François Revel.

Todos estos autores marcaron al escritor peruano y lo único que hace en este libro (no es poco) es presentar al lector el pensamiento de todos ellos pero de una manera clara y concisa. Que para Llosa estos autores son importantes lo demuestra el hecho de que los citó en su discurso de aceptación del Premio Nobel, porque Llosa aprendió de Sartre a ser un intelectual comprometido con su tiempo, pero lejano ideológicamente del filósofo francés, aunque en el resto de su pensamiento, Llosa se declare discípulo de estos liberales.

Para Llosa, que tan bien conocía el continente americano, las ideas de esos liberales, supusieron un cambio de óptica. Llosa empezó ilusionado con la revolución cubana,pero pronto se percató de que muchas de las cosas que vendía la propaganda cubana eran falsas. Si a eso le añadimos la falta de libertad de expresión y a la censura, estaba claro que no iba a tardar mucho en abandonar las consignas de Cuba.

Este libro es la historia de un deslumbramiento, es decir, la lectura de los liberales le aportaron al escritor peruano la certidumbre de que era posible defender las ideas propias a pesar de estar contra la mayoría, cuando se pensaba o intuía que uno podía tener la razón. Es normal que esa consigna a favor de la libertad atrajera a Llosa. Además, como ha declarado en muchas entrevistas, comprobar el nivel de vida y libertad de los países latinoamercianos con respecto a Francia, Inglaterra o Estados Unidos, le permitió asmir que estos autores podían tener algo de razón, no sólo teórica, sino también práctica.

Por supuesto, como lector inteligente y crítico, Llosa es consciente de la críticas que reciben dichos filósofos, muchas de ellas, argumentadas con precisión, pero él se queda con el conjunto, sabiendo que el resto de ideas de estos filósofos les exculpa de sus posibles defectos.

En realidad , este libro es un homenaje cariñoso a autores que le han marcado tanto como intelectual como ciudadano. Quizás pueda faltar un capítulo en el que se pueda relacionar a estos filósofos con determinadas corrientes económicas. Pero también es cierto que una cosas son las ideas y otra muy distinta cómo las llevan a la práctica personas de diversos ámbitos.

Ya explicó Llosa en su libro autobiográfico Como pez en el agua (sobre la época en la que decidió presentarse como candidato a la presidencia del gobierno de su país) que la lectura de estos autores y sus viviencias como ciudadano universal lo animaron a dar el salto a la política.

Perdió las elecciones. El pueblo peruano votó a Fujimori. No sé si el tiempo quita o da la razón, pero sí nos pica la curiosidad sobre qué hubiera pasado con Perú en caso de que gobernara Llosa.

10:11 22/07/2018 · david · 0 Comentarios

ORDESA. MANUEL VILAS

Nunca sabes cómo y cuándo un libro puede llegar a engancharte. No eres consciente, como lector, del tiempo que transcurrirá hasta que uno quede atrapado por las páginas de un libro. Con el libro de Vilas, yo sufrí rápido el encantamiento por esa manera suya de narrar que mezcla lo agrio con lo dulce.

Su novela se podría inscribir es la moda literaria de los últimos años de contar experiencias personales. Evidentemente, eso no es nada nuevo en literatura, pero en décadas y siglos anteriores, había un ejercicio de ocultamiento por parte del autor, y el lector no sabía muy bien si el escritor hablaba de experiencias personales o si, por el contrario, se limitaba a inventárselas tirando de imaginación.

Manuel Vilas tira de nostalgia como ingrediente narrativo, pero va mezclando pequeñas dosis de ironía, humor y sarcasmo con confesiones doloroas e íntimas, que nos hablan sin temores de temas que, a priori, serían tabú. Nos habla de su matrimonio fallido, de la complicada y distante relación con sus hijos, de su trabajo como escritor y de su trabajo como docente (cuando lo fue) pero, sobre todo, nos habla de la relación con sus padres.

Es una especie de homenaje paterno-filial este libro y, al mismo tiempo, es una crónica del pasado de España.

Porque hablando de su familia, sobre todo de sus padres, nos está hablando del pueblo, de la ciudad, de los trabajos, de los sueños y de las renuncias de sus padres, que en el fondo, son un poco similares a las de todos.

Esos recuerdos de Vilas, son también un poco nuestros pues, a los lectores que ya estamos dejando de ser “jóvenes” nos suenan como propios y vividos muchas de las anécdotas del libro.

Lo interesante de este libro es que detrás de ese tono tristón y algo crítico, mezclado con un sentido del humor peculiar, se pueden rastrear verdades como puños en estas páginas, sobre las relaciones humanas, sobre la familia, sobre el dinero, sobre el matrimonio, los hijos, etc.

Quizás sin pretenderlo y desde lo subjetivo, Vilas consigue que veamos muchas objetividades evidentes y no siempre claras en este país nuestro. Les dejo aquí alguna cita para que se hagan una idea del tono de la novela y para que, por qué no, se la compren para llevarla a la playa o a la piscina.

“Es lo único que debe hacer un profesor: enseñar a sus alumnos a amar la vida y a enterderla, a entender la vida desde la inteligencia, desde una festiva inteligencia; debe enseñarles el significado de las palabras, pero no la historia de las palabras vacías, sino lo que significan; para que aprendan a usar las palabras como si fuesen balas, las balas de un pistolero legendario. Balas enamoradas”.

Observad estas líneas sobre las relaciones entre los españoles:

“No somos buena gente entre nosotros. Cuando salimos fuera parecemos buena gente, pero entre nosotros nos acuchillamos. Es como un atavismo: el español quiere que mueran todos los españoles para quedarse solo en la península ibérica, para poder ir a Madrid y que no haya nadie, para poder ir a Sevilla y que no haya nadie, para poder ir a Barcelona y que no haya nadie. Y yo lo entiendo, porque soy de aquí”.

“Que te espere alguien en algún sitio es el único sentido de la vida,y el único éxito”

“Cuando eres padre, como yo lo soy, lo eres de todos los hijos del mundo, no solo de los tuyos. Así funciona este negocio de la paternidad”.

Manuel Vilas - Ordesa

19:51 21/07/2018 · david · 0 Comentarios

UN ANDAR SOLITARIO ENTRE LA GENTE. ANTONIO MUÑOZ MOLINA

De nuevo estamos ante un libro de caminante y, por tanto, nos encontramos ante un libro que tiene mucho de reflexivo, qué bien se piensa cuando se camina.

Tengo claro que en la sociedad actua, donde las estadísticas afirman que la gente cada vez lee más ( no me lo creo del todo) pero quizás no mejor, este libro no tendrá unas ventas millonarias. Pero ahí radica su valor. Veo el libro como la lógica continuación de una novelística cuyos temas se repiten esporádicamente. Es lo que la gente llama “los fantasmas de los escritores”, varias líneas temáticas que arrastran a los artistas para hacerles ver su pasado y relacionarlo con su presente. En esta obra de Muñoz Molina se pueden rastrear ecos de libros anteriores como Sefarad o con esa delicia que publicó gracias a sus paseos por Nueva York y del que ya escribí en este blog.

Pero el libro tiene un curioso vaivén entre el pasado y el presente que nos hace valorar las aportaciones de grandes intelectuales de pasado, sobre su inadaptación a la época que les tocó vivir, de ahí que Muñoz Molina utilice los nombres de Baudelaire, Benjamin, etc, pero es también una sincera reflexión sobre este mundo nuestro que, de puro frenético, se está volviendo absurdo, injusto, contaminado, analfabeto.

Decía Henry Miller que los mejores libros suelen ser aquellos cuyo argumento nos resulta difícil de recordar pero que nos han hablado de todo y nos han emocionado. Este libro de Muñoz Molina tiene ese pulso, ese interés que parece caótico pero que, en realidad, es artesanal, que parece improvisado pero que está pensando al milímetro y que termina componiendo un collage más que interesante.

Creo que Muñoz Molina es un escritor excelente y sigo teniendo la sensación de que el día en el que decida darle continuidad a una escritura más libre, más automática, conseguirá escribir su gran obra ( porque, evidentemente, todos los artistas saben que su gran obra está por llegar).

En la sociedad del entretenimiento este tipo de libros no se puede recomendar porque la gente no quiere literatura en el gran sentido, quiere una película escrita que les dé miedo, que les haga reír o que les haga sentir mucho amor o mucha lujuria. Como comprenderán ustedes, así es difícil que la literatura alcance altas cotas de calidad. Por eso estos libros son tan necesarios, primero para el que los escribe, segundo para muchos de nosotros, los lectores que respetamos a la literatura y buscamos en ella mucho más que entretenimiento.

Soy un tipo de intuiciones y creo que los últimos libros de Muñoz Molina están dejando que ver que le queda poco para escribir la que será su mejor novela.El título de origen quevedesco está maravillosamente bien escogido porque es de eso de lo que trata, de Un andar solitario entre la gente, de la soledad hermética que se puede llegar a sentir entre millones de personas.

08:49 10/07/2018 · david · 0 Comentarios

EL PUENTE. GAY TALESE

No es sólo un libro sobre la construcción de un puente, es mucho más. Es la crónica de todos aquellos trabajadores anónimos, hombres valientes y operarios que se cruzaban el país allí donde hubiera algo que construir. Eran conocidos como “boomers” porque alimentaban a sus familias gracias al boom constructivo que sufrió EE.UU. durante varias décadas.

Al ser un país tan inmenso, las grandes construcciones de ingeniería eran inevitables. Se construían túneles, autopistas, rascacielos y,por supuesto, puentes.

Talese, escritor octogenario y un “viejo rockero” del Nuevo periodismo que también y tan bien impulsaron escritores como Capote, Mailer y Wolfe, publicó este libro hace décadas para dejar constancia de la construcción del puente Verrazano-Narrows. Ahora lo rescata Alfaguara para nuestra felicidad lectora.

Me gustó mucho el libro porque describe con acierto y prontitud la decisión y la necesidad de construirlo, la resistencia vecinal al cambio que iba a traer consigo, las presiones políticas, empresariales y de todo tipo que ocasiona una decisión de este tipo. Tender un puente es, desde luego, una labor de ingenieros y arquitectos, pero también de todos los trabajadores que, diariamente, tenían un baile en las alturas con las corrientes de aire, con los materiales, con el frío y con el calor y que iban viendo cómo crecía, durante meses, un puente que junto al resto de los que unen a Nueva York con el resto del mundo, dibujaría el horizonte con sus cables y su estructura colgante. Este tipo de puentes, de mayor o menor tamaño, se extienden por todo el país y en algunos casos, son auténticos iconos gracias al cine,a la televisión y son un canto a la capacidad del ser humano a la hora de crear.

Lo que me pareció digno de halago literario es la descripción que hace Talese de la vida de los trabajadores, de sus hábitos, de sus familias, de sus rostros, de sus anécdotas, de su orgullo.Indios nativos norteamericanos que acudían los lunes al trabajo y que volvían el viernes a sus reservas después de conducir varias horas seguidas sin descanso. Italianos, irlandeses, alemanes, jóvenes y veteranos, costumbres diversas, las jerarquías de mando en la obra, los gritos, las muertes.

Estos currantes del acero, de la altura, esos titanes que ponían remaches a centenares de metros sobre el agua, tenían también sus historias y Talese está por allí para contarlas.

Gente de todas las procedencias, etnias, religiones, subían a construir algo que iban a utilizar y disfrutar las generaciones futuras, algo que ellos contemplarían en su vejez con satisfacción y orgullo.

El trabajo de Talese es excelente porque llegamos a sentir cómo sería trabajar allí, las dificultades, las tensiones,los gritos, las presiones, los accidentes. Gente ruda, honrada, que trabajaba mucho y se quejaba poco, gente que terminaba su jornada y que se reunían en las tabernas a tomar unas copas antes de volver, agotados, a casa.

En la construcción de dicho puente, trabajó el excampeón de los pesos pesados, James J. Braddock, “el hombre Cenicienta” de la película, que se ganaba los cuartos allí después de haber perdido la fama, pero que encontraba allí parte del orgullo que se ganó en el ring.

Si es usted ingeniero o arquitecto, si le fascinan las grandes obras o si quiere saber cómo eran aquellos hombres que levantaban aquellos edificios, no se olvide de leer este pequeño libro, excelentemente acompañado por fotografías de la construcción y de sus hombres, gente grande, con cara de cansancio, con el rostro curtido por el trabajo al aire libre y por haber vivido muchas experiencias.

Si quieren leer algo bueno y digno este verano al lado de la piscina, en la playa o en la montaña, lleven este libro, no se arrepentirán.

08:53 09/07/2018 · david · 0 Comentarios

DIARIOS. JOHN CHEEVER

Cheever fue un maestro del relato corto, fue un cuentista imprescindible en el siglo XX. De hecho, aún hoy, se puede rastrear la influencia que ejerció incluso en algún capítulo de Los Simpsons, que “copian” el argumento de uno de sus más conocidos relatos. En su discípulo Raymond Carver, también hay ecos cheeverianos.

Debemos leer sus cuentos, claro, pero este libro sobre el que tengo que reflexionar es una obra maestra, tóxica obra maestra. En estas páginas habitan la mezquindad del autor, su tenso matrimonio, el sobrecogedor alcoholismo, una mirada gris sobre sí mismo, sobre la condición humana, unos vaivenes emocionales dignos de la bipolaridad más absoluta, la envidia que siente del talento y del éxito de otros autores, así como su admiración más sincera, sus escarceos homosexuales a escondidas, sus amor incondicional por sus hijos, etc.

Leer este libro supone una tensión emocional porque a pesar de algunas exageraciones, es evidente que a veces, acierta de lleno en su análisis social, en la sinceridad de sus reflexiones sobre el amor, el sexo, la literatura, su obra, el alcohol, etc.

Esa felicidad material del país en el que reside que puede dejar en sus habitantes, una pátina de infelicidad, que tan bien han retratado tanto el cine como la literatura.

Si son ustedes cheeverianos, lean el libro. Si son psicólogos, psiquiatras o estudiosos de la literatura norteamericana, también. Si quieren disfrutar de su felicidad actual, mejor no lean a este tipo que, sin saberlo, está escribiendo su mejor libro.

La edición que publica Random House y cuya edición está a cargo de Robert Gottlieb y de cuyas notas se encarga Rodrigo Fresán es una selección de unos diarios que abarcan varias décadas.

Un consejo: si están ustedes bájos de ánimo, no lean el libro. Si son sumamente felices, tampoco.

Ahora que están tan de moda los libros en los que los autores nos cuentan sus secretos ( o eso simulan) los diarios de Cheever son una ciénaga en la que una vez dentro resulta difícil salir y, si alcanzas la orilla, tu mirada saldrá fortalecida tanto por la calidad literaria de muchos de sus fragmentos como por la mezquindad y la ruindad de otros pasajes.

“Estoy cansado, pero ya pasará. Amo el cuerpo de mi esposa y la inocencia de mis hijos. Nada más”.

09:21 08/07/2018 · david · 0 Comentarios

BUTCHER´S CROSSING. JOHN WILLIAMS.

Esta novela presenta una concepción muy americana. Eso de colocar a los personajes en busca algún animal para cazar, es algo que, sin duda, les sonará de antes.

Siempre que hay personajes, ambición, dinero de por medio, y una naturaleza salvaje y, por tanto, peligrosa, tienen ustedes una odisea que dará frutros literarios.

Pero Williams utiliza una contención narrativa que hace que la historia avance con sencillez y con interés y también la podemos ver como un western sin figuras legales de por medio y sin carteles de “Se busca”.

Es un libro donde los personajes tendrán que medirse con la naturaleza, con la sequía, con las ventiscas de nieve, con los búfalos, que al fin y al cabo es lo que van a salir a cazar.

Estados Unidos fue siempre un lugar donde la gente acudía en busca de dinero y los búfalos, la fiebre del oro, el petróleo, la informática y la electrónica, han ido construyendo nuevas búsquedas, con el tiempo menos brutales y algo más refinadas.

En la novela de Williams, no encontrarán la calidad de Cormac McCarthy ni la ironía de Melville, pero no se aburrirán demasiado.

A mí me gusta más esta novela que Stoner (que tan bien funcionó en España hace unos años en cuanto a ventas) porque me parece un libro más humilde pero bastante más verdadero y sincero en su construcción, menos artificioso.

Es una novela de la que Walt Whitman estaría más orgulloso porque parece un intento de buscar una voz más americana que un libro como Stoner, más ligado a la tradición europea.

Pero ya saben, para gustos…

Me pregunto qué tipo de novela hubieran escrito Faulkner, Steinbeck o McCarthy con la temática que presenta aquí Williams.

Ya saben que me gusta plantearme cosas que no se pueden resolver.

17:19 07/08/2017 · david · 0 Comentarios

EL CUENTO DE LA CRIADA. MARGARET ATWOOD

El libro se publicó en los años ochenta, un poco después de que en España se organizara el Mundial de fútbol de Naranjito pero ahora se ha puesto de moda por una serie de televisión de la cadena HBO que yo no he visto.

Lo que sí he hecho ha sido leer el libro y me ha gustado. ¿Será una de esas novelas que han marcado mi vida?. No, pero sí que puede ser un libro aprovechable desde diversos puntos de vista.

Si ustedes leyeran el resumen del libro de la editorial, quizás no se animarían a comprarlo si no son aficionados a las distopías, palabra también de moda que significa lo siguiente:1. f. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

Y las distopías se han vuelto a poner de moda. Digo que se han vuelto a poner de moda porque, ya saben, hace décadas, Orwell y Huxley ya las catapultaron a la fama.

Las distopías que están triunfando ( hablamos de ventas) en los últimos años, carecen de la calidad y del sentido crítico de las de antaño y también si las comparamos con este libro de Margaret Atwood.

Escribir una distopía tiene un peligro y es la verosimilitud. Invertarse una sociedad diferente, despótica, dictatorial que trae como consecuencia la alienación de la ciudadanía, puede derivar en una alucinación más propia de una ingestión de setas alucinógenas que de un buen libro. Sin embargo, Margaret Atwood logra no caer en ese error por la sencilla razón de no dar muchas explicaciones. Precisamente por eso, por esa contención y economía a la hora de narrar, el lector va dando por buenas algunas explicaciones al mismo tiempo que reflexiona sobre cosas que aún, según avanza la novela, no se han explicado.

E, igualmente, Atwood acierta al ir mezclando elementos históricos, adaptados, retocados con inteligencia y finura, sabiendo que el lector tiene en mente todas las atrocidades cometidas por las tiranías del siglo XX. Como la realidad fue tan brutal y es tan conocida por todos por los libros, películas y documentales que trataron aquellos hechos, y que forman parte ya de los códigos, de la cultura, de los derechos humanos, de la empatía, del miedo, del terror, de la mediocridad del ser humano y de su grandeza a la hora de resistir y adaptarse, a la hora de alzar la voz o hundirse en el légamo del miedo y del “sálvese quien pueda”, que la novela funciona no tanto por su creatividad sino por un interesante enfoque a la hora de encarar las debilidades y los anhelos de la humanidad. Lo que hace Atwood es coger lo que llamaríamos el imaginario colectivo y darle una vuelta de tuerca hablándonos de un futuro donde la mujer sólo sirve, práctica y únicamente, como “recipiente” de futuros seres humanos en un mundo donde la fertilidad escasea debido a las guerras, la contaminación, etc y donde se selecciona a la mujeres jóvenes y aptas físicamente para ser madres, y a pasar por una educación y un modus vivendi duro, terrible y desolador.

El amor ha sido prohibido como un romanticismo inútil donde sólo la procreación es el objetivo primero y último del sistema y donde se condena al ostracismo a aquellas mujeres que no pueden ser madres y que serán “bien cuidadas” supuestamente, tanto por el sistema como por las personas. Pero como en todo régimen totalitario, abunda el miedo, escasea la sinceridad, las amistades verdaderas, donde se tiene miedo a la traición, a la deslealtad, a los chivatos, etc, porque está en juego la propia vida, para evitar las condenas a muerte que se derivan de unas normas desquiciadas.

Además, la narradora, observa y reflexiona sobre las miserias ajenas pero también sobre las propias y eso la convierte en un personaje profundamente humano, con sus aciertos y sus equivocaciones, pero en un personaje vivo al fin y al cabo. La contradicción la hace sobrevivir en la mente del lector.

También el libro se puede leer en clave de reinvindicación feminista, pues sólo se valora a las mujeres por una circunstancia, dejando de lado las demás y donde se las obliga a procrear sólo con un grupo social dominante, el que ostenta el poder, que hará lo hará presente no por la capacidad de mandar, sino por la cosificación a la que someten a las mujeres.

Es un libro interesante porque lo pueden leer ustedes y también, si tienen hijos aficionados a las distopías que hayan estudiado ya la Alemania de los años treinta y cuarenta del siglo XX o a la Rusia comunista, por hablar sólo de dos regímenes totalitarios, los más conocidos.

Es una novela a la que se puede relacionar con Orwell y Huxley, por 1984 y Un mundo feliz, respectivamente, o con los relatos testimoniales de Primo Levi o Alexandr Solzhenitsin. Quizás en el futuro no distópico, es decir, en el futuro normal y corriente, podamos unir este libro y el nombre de Margaret Atwood con los anteriormente citados.

19:51 06/08/2017 · david · 0 Comentarios

CARTAS A LOUISE COLET. GUSTAVE FLAUBERT Y EL LORO DE FLAUBERT.JULIAN BARNES

Estoy de oferta veraniega y les ofrezco aquí una breve reflexión sobre dos libros. El primero es Cartas a Louise Colet de Gustave Flaubert. Sí, es un epistolario así que no se molesten en leerlo si no les interesa la vida,el amor, el arte o la obra y milagros de Flaubert. Pero si alguno de estos temas les interesa, puede ser una gran lectura. Sí, ya sé, quizás es un libro que no se puede recomendar a todo el mundo porque, al fin y al cabo, a quién le importa Flaubert pudiendo hablar del fichaje de Neymar por el PSG. Tengo unas cosas… pero ya ven, aún mantengo ese toque de ingenuidad que presupone que hay ciertos temas más interesantes que otros, lo que, sin duda, debe de ser un resto de ramalazo intelectualoide que conservo, a pesar de mis años y de las decepciones que va sintiendo uno en uno entorno en el que, a casi nadie, le interesa la cultura.

En este epistolario que se conserva, observamos la relación que tuvieron, Louise Colet y Flaubert a través de varios años de epístolas hablando de esto y de lo otro, y que denotan las dificultades evidentes de una relación a distancia.

Pero más allá de eso, en muchas ocasiones el lector deberá tirar de lápiz para subrayar verdaderas perlas de sabiduría, sarcasmo, ironía, reflexión, verdad y belleza que son una auténtica maravilla. Aquí les voy a poner alguna, por si se deciden a leerlo. Creo que con ellas, no tengo que escribir mucho más. Flaubert, que ha pasado a la historia como el autor que se pasaba horas y días, buscando “la palabra justa”, obsesionado por el estilo, tiene aquí un estilo fresco y menos rebuscado e, incluso, diría yo, ¿mejor?. “Viajo por mí mismo como si de un país desconocido se tratase, aunque lo haya recorrido cien veces” “Ser tonto, egoísa y tener buena salud, son las tres condiciones para ser feliz; pero si nos falta la primera, todo está perdido” “La felicidad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace cargar con un cargamento de desgracias”.

“No se vive en plena inspiración. Más que galopar, Pegaso suele ir al paso. Todo el talento consiste en saber hacerle tomar el ritmo que uno quiere”

Así que ya saben, si quieren hacer una tesis doctoral sobre la escritura, el amor, el estilo literario, la felicidad, tendrán que leer esta maravilla de Flaubert en forma de epistolario.

Como dije antes, recomiendo, intensamente, un libro que ya tiene unos cuantos años, se publicó en los años ochenta y es El loro de Flaubert de Julian Barnes. El autor pertenece a lo que los medios llaman la Generación Granta, un grupo de autores de talento y éxito que nacieron en torno a esa revista. Se trata de Ian McEwan, Martin Amis, William Boyd, Rushdie, etc.

¿Por qué recomiendo este libro aquí? Porque nace de la inspiración del epistolario de Flaubert. Con las reflexiones de fondo del autor francés, el escritor inglés va tejiendo una historia a su alrededor, de búsqueda identitaria, sobre el arte, la literatura, los viajes, el amor, etc. Es un libro que nace de otro y que es una delicia literaria, inteligente, sensible, que te acerca a Flaubert y que te hace sentir y pensar. De nuevo, no se trata de uno de esos libros que puedes recomendar a lectores que empiezan, a no ser que quieran dedicarse a la escritura, en cuyo caso sí.

Hoy me ha salido una entrada muy Flaubertiana. No les aburro más.

17:13 05/08/2017 · david · 0 Comentarios

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